El escritor de ciencia ficción Arthur C. Clarke dijo una
vez: “Cualquier tecnología suficientemente avanzada es indistinguible de la
magia”, y este me parece un buen punto de inicio para este artículo donde
exploraremos los límites del pensamiento crítico y del mágico.
Soy un fan de todas las versiones del mundo que por
descabelladas que sean, me plantean un modo diferente de verlo. Por decirlo de
algún modo, expanden mi mapa. Uno de los que lo han hecho más vertiginosamente
es el que fue gran amigo del creador de la PNL el Dr. Richard Bandler: Robert Anton Wilson.
R.A. Wilson reflexionó sobre los límites de la ciencia y la
fe, pero también de las apariciones marianas, de los ovnis y de un montón de
cosas más. Pero lo exploró desde un rol de observador del imaginario del ser
humano, sin tomar partido en ello. Es de este modo que quiero hacerlo yo aquí.
Relámpagos
Sitúate un momento en el siglo XV. Imagínate paseando al
atardecer por un prado mientras el cielo se cierra de repente, se oscurece todo
y de la nada aparece un intenso rayo de luz que carboniza a una de las ovejas que pastaban plácidamente.
¿Qué hubieras pensado? En ese momento no se conocía nada de
la electricidad y quedaba mucho para que así fuera. Manifestaciones como esa,
se daban a doquier por todo el mundo, y aún a pesar del desconocimiento sobre
las leyes que lo gobernaban, estaba claro que algo debía provocarlo.
Seguramente hubieras podido pensar que era Dios o los
dioses, una fuerza superior o cualquier otra experiencia sobrenatural, y
probablemente lo incluirías en el folklore de tu comunidad, y hasta se podría
convertir en una leyenda.
Apariciones no explicables
Desde los Dogones en África a los Sioux del Norte o las
culturas pre hispánicas del Centro y Sur de América, a culturas Asiáticas como
la Japonesa, la China o la India o los aborígenes Autralianos pasando por las
culturas del Oriente Medio como los Persas, las europeas como las minoicas,
griegas, romanas, todos ellos tienen en común referencias a “dioses” que
bajaron del cielo y les enseñaron cosas.
Algunas de ellas han descrito sus vestimentas, sus
vehículos, hasta guerras en el cielo. Han dejado imágenes detalladas o
simbólicas de ellos, y algunos hasta todavía esperan su retorno.
Por este motivo, algunos piensan que todas estas culturas
sólo estaban dejando para la posteridad lo que habían vivido en sus carnes y
que a falta de otra explicación y debida a la abrumadora superioridad técnica,
los consideraron dioses.
De hecho, y sin ir más lejos, eso es lo que le pasó a Colón
cuando llegó al Caribe, o a los Americanos en la Segunda Guerra Mundial cuando
se establecieron en algunas islas del Pacífico con tribus que habían tenido
nulo contacto con la civilización. Durante la guerra, tanto americanos como
japoneses, lanzaron toneladas de suministros para sus tropas y algunas cayeron
entre los indígenas.
Una vez terminada la guerra, estos reprodujeron todo lo que
pudieron de sus dioses hasta el punto de construir réplicas de los aviones para
atraerlos de nuevo.
Electricidad
Una vez pasada la Edad Media y con la ilustración, se empezó
a estudiar el fenómeno de la electricidad. Uno de los estudios más mediáticos fue
el del presidente de los EE.UU., Benjamín Franklin con sus cometas para atraer
relámpagos y estudiar sus casos.
A pesar de desconocer sus causas, la simple observación de esos fenómenos (por ejemplo los relámpagos), hizo que algunos atrevidos exploradores, empezaran a creer que existía algo detrás de ellos, y experimentaron con la electricidad a veces, hasta a costa de su salud.
De hecho, el fenómeno de la electricidad todavía no puede
ser explicado al cien por cien (dicen que la electricidad tiene que ver con
propiedades de las partículas subatómicas que es como decir que no sabemos
exactamente cómo funciona) pero si lo podemos experimentar.
Por lo tanto, evidencias de que algo sucede hacen que
ciertas personas lo investiguen y de este modo, se encuentre un modo de
utilizar el fenómeno aunque no necesariamente de entenderlo por completo [El
fenómeno más escandaloso es la gravedad: nadie sabe cómo funciona exactamente
pero todos la sentimos a cada segundo]. Y así ha funcionado la ciencia durante
siglos, a veces.
Ovnis
En Nuremberg en el año 1561 pasó algo en el cielo que dejó a
sus habitantes atónicos. Según el periódico local:
"Aproximadamente 3 en la longitud, de vez
en cuando, cuatro en un cuadrado,
algunos se mantenían aislados, y entre
estas bolas, uno vio un número de cruces con
el color de la sangre. Entonces alguien vio dos tubos grandes, que contenían pequeñas y grandes
tuberías, 3 bolas, además de cuatro o más.
Todos estos elementos comenzaron a
luchar el uno contra el otro”.
El evento quedó plasmado por un autor local:
Durante los últimos 2000 años, las evidencias
de objetos voladores no identificados han ido aumentando con el incremento de
la población en la Tierra. Hasta el punto que gobiernos, militares de alto
rango, políticos o ex políticos, astronautas, científicos prestigiosos o hasta
papas, han hablado abiertamente del tema.
A pesar de esto, algunos gobiernos o parte
de la población sigue sin creer en la posibilidad de que algo que no sea un
avión, un cohete o un helicóptero pueda volar por nuestros cielos.
Sin entrar en consideraciones, me parece digno de estudio que a pesar de las evidencias recolectadas y las afirmaciones de personas extremadamente creíbles, sigamos teniendo una parte de la población que niegue este hecho.
Civilizaciones perdidas
A pesar que en la escuela aprendimos que la
primera civilización occidental apareció en Mesopotamia hace aproximadamente 5500
años, hay restos arqueológicos datados de más de 11000 años de antigüedad por
diferentes partes del mundo.
Lo más interesante es el hecho que se han
encontrado restos de civilizaciones que podrían superar la última glaciación (hace unos 10.000 años) y
que por lo tanto, se encuentran sumergidas delante de nuestras costas (hay
casos aparentemente en el Golfo de Cambay en la India, o en Japón y hasta en el
Caribe, por citar algunos).
Lo que lo hace curioso, es el poco interés
que parece que se muestre por parte de los divulgadores, ya que esto
supondría la posibilidad que las
civilizaciones en la Tierra fueran muchísimo más antiguas de lo que creemos
hasta el punto que casi no habría modo de trazarlas, ya que se encuentran enterradas
en los sedimentos marinos y al estar debajo del agua, tremendamente
erosionadas.
El Mapamundi de Piri Reis (Almirante turco
del s.XV que se encargó de recopilar información antigua para crear una gran carta
de navegación) muestra el continente Antártico sin hielo con un precisión sólo
alcanzable ahora con satélites, hecho que sólo se pudo dar antes de la última
era glaciar hace más de 10.000 años.
¿Podría ser posible que la historia de la
humanidad se remonte a muchísimos más miles de años antes de lo que creemos?
Hace aproximadamente 50.000 años, cayó en
Arizona un meteorito que creó un cráter de 1200 metros de diámetro, capaz de
afectar el clima de toda la Tierra. Quién sabe si cambios climáticos,
meteoritos u otras catástrofes borraron de la faz de la Tierra culturas enteras.
¿Homo Sapiens?
Otro enigma del pasado es saber cómo pasamos
de homínidos con cabecita pequeña a hombre con cabeza grandota y especialmente,
como lo hicimos saltándonos todas las leyes sobre la velocidad con la que
evolucionan las especies y con la que se desarrollan sus cerebros.
Lo interesante del tema, es que no se han
encontrado restos de esa evolución todavía (lo que se le llama el eslabón
perdido), pero a pesar de eso, se afirma que debemos de haber evolucionado
necesariamente de estos homínidos con poco cerebro a pesar de que no hay
evidencias ni restos, ni teóricamente es posiblemente hacerlo tan rápidamente.
¿Big Foot?
Por último, y como otro punto de reflexión
al más estilo Robert Anton Wilson, está el fenómeno “Big Foot” o “Pie Grande”.
En todo el mundo, existen leyendas locales que hablan de grandes (aunque no siempre) humanos, mucho
más feos, fuertes, peludos y poco listos (sasquatch, yetis, bigfoot).
En Rusia hay testigos documentados en ese
sentido (algunos de ellos viviendo en aldeas con humanos), hasta informes militares de encuentros con este tipo de “humanoides”
habiendo abatido algunos. En América del Norte un cazador abatió uno en los
años cincuenta, lo metió en un congelador y lo paseó por medio país.
Si hay múltiples informes de ese tipo
(humanoides que viven en zonas muy boscosas y muy inaccesibles para los seres
humanos), quizás pudiera ser cierto, que no todos los neandertales desaparecieron hace 28.000 años,
porque si no: ¿Qué otra explicación queda?
El tema es que cuando se trata del eslabón perdido, no importa la ausencia de restos arqueológicos para sostener una teoría, pero cuando se encuentran huesos, pisadas, testimonios cualificados o pruebas reales, luego se pueden desacreditar tranquilamente.
El tema es que cuando se trata del eslabón perdido, no importa la ausencia de restos arqueológicos para sostener una teoría, pero cuando se encuentran huesos, pisadas, testimonios cualificados o pruebas reales, luego se pueden desacreditar tranquilamente.
¿Pensamiento crítico?
¿Por qué todo este conjunto de teorías
extrañas y disparatadas? Pues para mostrar una tendencia de la ciencia y de la
sociedad en general: La resistencia al cambio y el Status Quo.
La ciencia se constituye de ideas,
paradigmas donde detrás están personas que las sostienen. Estas personas
investigan tan concienzudamente y dedican tantos años a trabajar en una
dirección que esto les da prestigio, reconocimiento y sentido a sus vidas.
Estos científicos se organizan y trabajan, comparten información y acaban
creando un Status Quo que se retroalimenta y sostiene.
Delante de visiones alternativas,
divergentes y que amenazan la estabilidad de su sistema, la reacción es el
desprecio, la burla y el desprestigio. La mayoría hace mucho más creíble ese
pensamiento, y es el que se enseña, se publica y se muestra al gran público
haciéndolo mucho más real, a través de revistas, programas educativos y libros.
El pensamiento único se extiende.
Newton, Einstein, Tesla entre otros, fueron
víctimas de ese acoso y algunas veces, no fue hasta después de su muerte que
sus trabajos fueron plenamente reconocidos (aunque obviando ciertas partes que
no quizás no convenían). Se apela al pensamiento crítico cuando interesa y se
intentan ridiculizar hasta límites inverosímiles cuando lo que se propone no
encaja con el pensamiento mayoritario.
Decir que los ovnis no existen porque nunca
se ha tenido evidencias de ello, es obviar los miles de terabytes de
información sobre el tema que hay, pero lo peor es pensar que por ejemplo, no
existen porque ninguno no ha aterrizado en la Plaza Roja de Moscú. Sería lo
mismo que decir en 1900 que ningún avión podría volar, porque no lo ha hecho
ninguno antes (a pesar de lo que los pájaros si lo hacían) o que la
electricidad no existe a pesar de los relámpagos. La ciencia nunca se ha movido
sólo por lo que se sabe sino por lo que podría existir, claro está, si eso no
va en contra del pensamiento mayoritario.
Por otro lado, uno de las razones por las que se asegura que no podemos (o hemos podido) ser visitados por vida extraterrestre es porque las distancias son muy grandes y ningún objeto puede viajar a la velocidad de la luz o por encima de ella. Pero al mismo tiempo, de las misma teorías de la relativida general de Einstein se deriva lo que se llama el Puente de Einstein-Rosen (o agujero de gusano), que con la tecnología necesaría, permitiría viajar por el espacio tiempo. O la teoría de cuerdas que también propone esa posibilidad. Lo que es difícil de entender es porque para ciertos temas todo está abierto, y para otros es inconcebible.
No sería difícil de imaginar una conversación en un país fictício en una isla en medio del océano, teorizando sobre la imposibilidad de llegar hasta ahí porque la tecnología no permite viajes por mar con balsas de madera y remos, mientras que en el continente existen civilizaciones con jets capaces de superar dos veces la velocidad del sonido.
El sentido común nos dice que en un Universo plagado de miles de millones de planetas capaces de albergar vida y con la posibilidad física de los viajes espacio-temporales, no tendría que existir ningún reparo en aceptar que:
a. La vida en el Universo es altamente problable (así como la inteligencia).
b. La posibilidad de la existencia de civilizaciones más avanzadas que nosotros también es muy probable así como su capacidad de viajar en el contínuo espacio-tiempo.
Si, es así: ¿Por qué el discurso oficial es diferente? Bueno, este es precisamente el elemento de reflexión que dejo. Como ya dije al inicio, sin voluntad de posicionarme.
Por otro lado, uno de las razones por las que se asegura que no podemos (o hemos podido) ser visitados por vida extraterrestre es porque las distancias son muy grandes y ningún objeto puede viajar a la velocidad de la luz o por encima de ella. Pero al mismo tiempo, de las misma teorías de la relativida general de Einstein se deriva lo que se llama el Puente de Einstein-Rosen (o agujero de gusano), que con la tecnología necesaría, permitiría viajar por el espacio tiempo. O la teoría de cuerdas que también propone esa posibilidad. Lo que es difícil de entender es porque para ciertos temas todo está abierto, y para otros es inconcebible.
No sería difícil de imaginar una conversación en un país fictício en una isla en medio del océano, teorizando sobre la imposibilidad de llegar hasta ahí porque la tecnología no permite viajes por mar con balsas de madera y remos, mientras que en el continente existen civilizaciones con jets capaces de superar dos veces la velocidad del sonido.
El sentido común nos dice que en un Universo plagado de miles de millones de planetas capaces de albergar vida y con la posibilidad física de los viajes espacio-temporales, no tendría que existir ningún reparo en aceptar que:
a. La vida en el Universo es altamente problable (así como la inteligencia).
b. La posibilidad de la existencia de civilizaciones más avanzadas que nosotros también es muy probable así como su capacidad de viajar en el contínuo espacio-tiempo.
Si, es así: ¿Por qué el discurso oficial es diferente? Bueno, este es precisamente el elemento de reflexión que dejo. Como ya dije al inicio, sin voluntad de posicionarme.
Richard Bandler dice: “La diferencia entre un
religioso que llama a la puerta hablando de ángeles o de un loco hablando de extraterrestres,
es la cantidad de gente que cree en ello”.
“Las máquinas más
pesadas que el aire nunca volarán” Lord Kelvin, 1895
Xavier Pirla Llorens
Director de Talent Institut
Licensed Master Trainer of NLP
Autor de El Arte de Conseguir Lo Imposible









